Me frenan las letras y vuelvo al comienzo.



Estoy sentado en el escritorio, comiendo un taco de frijol que está caliente. Y le muerdo, y me quemo y no aprendo. O ya sé lo que va pasar, a veces, porque aún así muerdo. 

No es que no quiera escribir, a veces más bien no sé por dónde empezar o qué decir. Me atraganto en pensamientos. Me voy a dormir y mi cerebro va despertándose y riendo me dice "estoy hasta la verga del tiempo" del auto completar de la computadora, ¿cómo chingados se quita? ¿cómo chingados te borras? De mi memoria, ni chat gpt me ayudo con esta perra agonía o martirio, el mito de Sísifo, solsticio, silicio que me llena en desperdicio. 

Yo no te voy a explicar lo que te quiero decir, si vas muy rápido o voy más adentro me lo puedes pedir, lo puedo tratar de corregir, pero solo un poquito, no sé por qué de complacer me excito. 

No confíes en lo que digo, mi escuela es el limbo, ni rico ni pobre no sé si me explico; el lugar donde diosito no quiso ni pisar, el pendejo me juzga por mi forma de pensar y fornicar. 

Pero no me desviaré más, mi plática no iba para ese lugar. Y explico: 

Estoy con ganas de escribir prosa o verso, necesito teclear sobre cualquier cosa, invitarte a mi universo. 

Me frenan las letras y vuelvo al comienzo. 

Comentarios

Entradas populares