Pensé que se acordaba de mi.
Perdón si no paso seguido por aquí, y la verdad no es un buen pretexto decir que no tengo tiempo; por que lo tengo.
La verdad es que las emociones son pasajeras y gracias a ellas puedo escribir, y sentir.
No escribo también por que me aturde escribir en el teléfono, el malditooooo (véase las cuatro vocales de más en la palabra >maldito<) corrector del iPhone me pone de muy mal humor.
Pero vaya, ese tampoco es pretexto ya que estamos hablando de lo que sentimos, y digo sentimos refiriéndome también a ustedes por que yo sé que no soy el único que pasa por crisis emocionales como la que tengo ahora.
Investigando, analizando y reflexionando he llegado a la terrible conclusión que tengo crisis de identidad.
Toda mi vida, me la pasé creyendo que yo ya tenía planificada mi vida y que por supuesto me saldría todo en orden y como lo había planeado. Nunca tuve el tiempo de hacerme a la idea de que yo también (y ustedes también) tengo complejos de humano, lo que me conlleva a un destino no planeado.
La vida me ha orillado a cometer tantas estupideces que la verdad ya no se que es lo que realmente vale la pena. Me he dejado llevar por las situaciones y para ser verdad, mi forma de ser (compulsivo perfeccionista) la había olvidado completamente y viendo los resultados de esto no me queda de otra mas que entrar en esta crisis de identidad.
El momento en el que mis ideas y planes no se acomodan por obra del mundo o del universo me han hecho entender que no siempre obtenemos lo que queremos.
Por el momento sólo les puedo comentar que estoy viviendo esto, una maldita batalla con mi persona. Prometo seguir escribiendo como acaba esto y si la solución no es un final feliz también planeo escribirlo. Y hasta con mayúsculas si quieren.
Solo les quiero pedir una cosa, ustedes no se olviden de mi.. como lo ha hecho ella.
Piensen que aquí estoy para ustedes y que aunque no les escriba yo existo. Aunque seamos pocos. O seamos nada.
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