Mis personajes favoritos

A mis personajes les gusta que los escriba; porque recorren siempre mis pensamientos y me preguntan cómo estoy. Siempre están ahí, involucrándose en los sentimientos de mis amigos y manifestándose en las personas que más amo. Siempre se esconden en las emociones y encuentros infortunios de amor entre los míos. Hay veces que hasta se esconden en mí. Como cuando pensé que estaba enamorado y me habían roto el corazón; pero obviamente no era mi amor verdadero y tampoco era mi corazón el que estaba roto. Era un personaje que escribí en el 2011, se acordó de mí y vino a verme. 

Mis personajes siempre son tan reales que parece que van conmigo en el transporte público, siempre me encuentro a Julieta o a Ramiro, a veces Natalia me pregunta la hora mientras espero un taxi y hay ocasiones en que Esteban está orinando en el mingitorio de mi lado. Siempre me siguen, siempre están apoyándome cuando les cuento mi vida. Hay veces que no me acuerdo de sus nombres. 

Y el problema es que mis personajes han sido bastantes que no los recuerdo, pero siempre están. Marcaron mi vida, a veces me traicionan por que se van a los escritos de un amigo, se cambian el nombre y fingen sufrir lo mismo que sufrieron conmigo. Pero ellos no pueden, no nos pueden comparar. 

Los personajes son tan varios, que me pueden expresar cada uno la gama de sentimientos en mí. Las emociones encontradas en mi vida y las situaciones en las que tal vez yo pude haber pasado; pero hay veces que ya no sé si fueron mis problemas o los ayudé con los suyos. Sofia perdonó a Ramino una traición y yo ni me acuerdo que me haya contado; pero sé que estuve ahí. 

Es muy raro, por que yo a mis personajes siempre les pongo música favorita, o van a la escuela; o les gusta mi color favorito o tienen el cabello perfecto. Mis personajes siempre me van a querer como yo los quiero a ellos. Aquí mismo hay un personaje del cual no puedo poner su nombre, sobrevive aquí y siempre va a permanecer en mi mente. 

Mi personaje favorito soy yo, porque yo soy todos y ninguno a la vez. Espero nunca confundirme de sentimientos con los de alguno de ellos; mis personajes se enojarían si me robo sus historias, aunque yo las haya escrito. No sé, los amo tanto que los pienso siempre ¿Ya lo había escrito? No me importa. 

Mis personajes les gusta que los platique, que los comparta y que todos sepan que existen; porque mis personajes siempre serán personajes internos de todos, como cuando tú sentiste que tu mejor amigo te había traicionado, pero no era tu mejor amigo. O cuando sentiste matar a tu novia y la sangre recorrió tu antebrazo, pero tampoco mataste a nadie. 

A mis personajes les gusta también estar ocultos, por que no cualquiera los entiende. Espero y tú, pequeño organismo vivo que está leyendo esto; los entiendas, porque te los estoy prestando en mí y cuando lo necesites podré decirte todo sobre ellos al oído. 

Comentarios

Entradas populares